Breve
historia
Podría haber sido de otro modo, pero lo normal es
que la Casa de Cantabria en Sevilla naciera como lo hizo:
en el transcurso de un partido de bolos. El deporte autóctono
fue, como en alguna otra ciudad, la correa de transmisión
que en el año 1984 llevó a 25 cántabros
residentes en la capital andaluza a especular con la posibilidad
de darle techo a sus orígenes, un sueño hecho
realidad un año más tarde, en 1985, cuando
quedaba fundada la Casa de Cantabria en Sevilla. El centro
andaluz, en estos años de historia ha sabido vencer
todos los obstáculos a base del trabajo, la entrega
y la dedicación de sus asociados y es hoy uno de los
puntos de referencia en la vida de los cántabros afincados
en la capital sevillana, donde la Casa de Cantabria tuvo
en 1992, con motivo de la celebración de la Expo,
un protagonismo especial. De su participación en aquel
gran evento, que los socios se tomaron no sólo como «un
deber y una obligación», sino como una «gran
responsabilidad», salió la recompensa de un
sentido reconocimiento institucional hacia su gran trabajo
de promoción de la 'tierruca' a ojos del mundo.
Por
supuesto, su actividad no murió allí. En
estos últimos diez años, el centro, que dispone
de una sede y un espléndido club social dotado con
barbacoas, zonas infantiles y deportivas e incluso piscina,
viene trabajando en innumerables actividades lúdicas
(celebra la Feria de Abril, la Feria de San Miguel y el Día
de Cantabria), culturales (organiza conferencias, exposiciones,
presentaciones y degustaciones gastronómicas) y, cómo
no, deportivas (disputa dos torneos de bolo palma) con las
que no olvida ni dónde ni cómo nació el
centro.

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